“A los ricos de este siglo manda que no sean altivos, ni pongan la esperanza en las riquezas, las cuales son inciertas, sino en el Dios vivo, que nos da todas las cosas en abundancia para que las disfrutemos.” (1 Timoteo 6:17)
¿A algún cristiano le cabe alguna duda? Nos parece que no.
La explicación es que el Señor está en contra de la idolatría.
Aún así nos da todas las cosas en abundancia para que las disfrutemos.
Jesús no escatima en bendiciones.
La capacidad de disfrutar no es mérito nuestro ni mucho menos: es una capacidad concedida por Dios, ni más ni menos.
En cuanto al mandato moral, la altivez va en contra de la humildad entendida como virtud.
En cuanto a la esperanza, es Jesucristo el que la cumple.
¿Acaso no es el dinero que va y viene?
Por eso las riquezas son inciertas.